“Criticaen25” es un punto de encuentro para todos los cinefilios, habitantes del séptimo planeta del sistema solar de las artes. Una propuesta amena y divertida a la par que abierta al debate y a la reflexión en la que, tan diariamente como sea posible, se irán comentando películas de todos los tiempos, con independencia de su género o fama. Un lugar en donde relajarse y disfrutar de un rato agradable en buena compañía.

Tendrás Millones, pero no Tendrás Guiones

TENDRÁS MILLONES, PERO NO TENDRÁS GUIONES


 Que el cine independiente y las superproducciones siempre se las han visto y se las han deseado es tan cierto como que el sol sale por el este. Ahora bien, tanto el cine de “serie A” como el de serie B tienen a la vez una ventaja y un defecto que el tiempo ha demostrado totalmente ser incompatible lo uno con lo otro, y que se puede resumir en una sencilla frase: “Tendrás millones, pero no tendrás guiones”. Por que cuando los medios son muy escasos y reducidos, el ingenio se agudiza para aprovechar lo que se tiene y de ese modo trabajar la historia lo necesario como un modo de compensar la ausencia de recursos. En cambio, si el presupuesto es abultado y bastante generoso, la importancia pasa a ser otra y el guión queda convertido en algo secundario (o incluso en algo terciario), convirtiendo la historia en una mera excusa traída con hilos a fin de justificar explosiones, efectos especiales, persecuciones y el resto de la habitual pirotecnia (sin olvidarse de planetas, o ciudades alien, etc). Y de ello un buen ejemplo es la saga de Alien y de Misión Imposible (sus primeras partes a más señas): Ridley Scott solo tenía 11 millones, y Brian de Palma 80. Y en ambos casos, resulta curioso cuando menos que cuanto más dinero han tenido para sus secuelas, el guión ha ido paulatinamente reduciéndose en lo tocante a la novedad, y más en la simpleza. Algo que se ha ido demostrando a medida que pasaron los años, como Tom Cruise deseando descolgarse de la torre Burj Khalifa en Dubai (y el guión escrito adrede para ofrecer una excusa mínima que explicase tal escena), o los intentos de Scott de contar el origen del cadavérico Space Jockey (“jinete espacial”) visto en el primer alien, pero con unos amplios 130 millones para hacerlo en Prometheus. Dos ejemplos, de muchos más que pululan por ahí, que nada más perjudicial para contar una buena historia que tener un presupuesto abultado y bastante generoso.

 Nº De Serie: NC/TCM/00545. Escrito Por: The Cineman.
 Publicado El: Lunes, 5 de junio de 2017.

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