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Antítesis Futuras

ANTÍTESIS FUTURAS


 Si hay un periodo interesante dentro de la ciencia ficción digno de estudio, ese es sin duda 1976-1986. Y no tanto por las películas que había (que, como todo, bueno de lo bueno y de lo malo), si no por los extremos entre ellas a la hora de recrear mundos de épocas distantes. Unas antítesis del futuro que se empiezan por La Fuga de Logan [Michael Anderson, 1976], perfecto expositor de peinados y vestuarios más rabiosamente setenteros (todo pulcro, limpio y aseado al extremo), y que acaba en la de Aliens, el Regreso [James Cameron, 1986], con unos marines espaciales que se las ven y las desean contra hordas de xenomorfos (todo sucio, andrajoso y afeado). Y entre medias, cosas como Star Trek: La Película [Robert Wise, 1979], Blade Runner [Ridley Scott, 1982] y Dune [David Lynch, 1984], planteaban preguntas sobre el concepto de Dios y el origen de la vida, del hombre como creador de vida y la inefabilidad de la muerte, y del destino y la fe. Sin olvidarse del principio de la franquicia de La Guerra de las Galaxias (más tarde rebautizada Star Wars, Episodio VI: Una Nueva Esperanza [George Lucas, 1977]), ese primer Alien, el Octavo Pasajero [ Scott, 1979] o ese western en clave espacial llamado Atmósfera Cero [Peter Hyams, 1981], donde imperios malévolos y luchadores por la libertad se las ven con el concepto de maternidad y hasta la lucha de un hombre solo contra un sistema corrupto hasta la médula. Descontando las no futuribles (que las ha habido y enormemente famosas como Regreso al Futuro [Robert Zemeckis, 1985]) y centrándose solamente en ese campo, incluso excentricidades como Los Siete Magníficos del Espacio [Jimmy T. Murakami, 1980] y la desolación de una guerra nuclear en Terminator [ Cameron, 1984] rematan lo que nunca se ha vuelto a repetir dentro del cine: una serie de futuros en que no hay dos iguales ni tampoco parecidos. En que todos son antítesis entre si.

 Nº De Serie: NC/TCM/00608. Escrito Por: The Cineman.
 Publicado El: Lunes, 31 de julio de 2017.

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