“Criticaen25” es un punto de encuentro para todos los cinefilios, habitantes del séptimo planeta del sistema solar de las artes. Una propuesta amena y divertida a la par que abierta al debate y a la reflexión en la que, tan diariamente como sea posible, se irán comentando películas de todos los tiempos, con independencia de su género o fama. Un lugar en donde relajarse y disfrutar de un rato agradable en buena compañía.

Smoke [1995]

 Publicado El: Sábado, 16-Dic-2017. Nº De Serie: C25/TCM/0002404.
 Vista En: TCM, lunes 4 de diciembre de 2017.
 Título Original: Smoke.
 Director: Wayne Wang.
 Guión: Paul Auster. Género: Drama.
 Música: Rachel Portman. Fotografía: Adam Holender.
 Decorados: Karen Wiesel. Vestuario: Claudia Brown y Chuck Keehne.
 Productoras: Miramax, Neue Deutsche Filmgesellschaft, Euro Space, Smoke Productions y Internal. Presupuesto: ±7.000.000 $.
 País: USA. Año: 1995. Duración: 112 minutos. Color.

Reparto:
Personajes:
Harvey Keitel
Augustus ‘Auggie’ Wren
William Hurt
Paul Benjamin
Harold Perrineau Jr.
Thomas ‘Rashid’ Cole
Forest Whitaker
Cyrus Cole
Erica Gimpel
Doreen Cole
Victor Argo
Vinnie
Stockard Channing
Ruby McNutt
Ashley Judd
Felicity
Giancarlo Esposito
Tommy Finelli
José Zúñiga
Jerry
Jared Harris
Jimmy Rose 
Michelle Hurst
Tía Em

 (Para ver su ficha completa en IMDb, pinchar aquí)

 Argumento: Auggie Wren es el humilde aunque cascarrabias propietario de un estanco situado en el barrio de Brooklyn, en donde conoce y escucha las historias de su clientela. Al tiempo que un joven busca a su padre y conoce a un escritor, la exmujer de Auggie, Ruby, reaparece tras años sin saber de ella para decirle que tiene una hija, pidiendo ayuda para sacarla de la droga.

 Crítica: Melodrama de corte costumbrista rodado por el realizador de Sin Vía de Escape [1987] y El Club de la Buena Estrella [1993], cuyo elenco principal es en verdad el único reclamo que reflota un film que en otras manos se iría fácilmente a lo rutinario y anodino, poniendo como eje central a un Harvey keitel que devora la pantalla, al igual que un William Hurt que siempre se las apaña para sacar lo mejor de si mismo a cada personaje (la relación de Paul Benjamin y Rashid, un joven con más de un problema; la visita de Ruby, en el que las chispas y amarguras del pasado se convierten en puyas presentes: la verborrea de Keitel le va que ni pintada a tal efecto; Ashley Judd, la clásica jovencita descarriada metida en la mala vida al fijarse en el hombre menos indicado). Nada vistoso en su vestuario salvo algunas camisas de Keitel, y con una puesta en escena que es igualmente nula para hacerla lo más realista y cotidiana posible, Smoke {en inglés, “humo”} es un film pequeño, encantador y sencillo sobre la gente de pie y sus problemas, con algún que otro instante para las reflexiones filosóficas y otro tanto para la comedia y la tensión (la visita nocturna a Benjamin por parte de un par de matones en busca de algo que han perdido; las distintas historias que éste le va contando a Rashid: la del esquiador desaparecido deja mucho a la imaginación; el interés de Rashid por Cyrus Cole, un mecánico manco al que Forest Whitaker da el toque de la excelencia: su momento explicando cómo quedó manco es sobresaliente). A falta de una palabra mejor, Wang hace de Brooklyn el otro personaje central del largometraje, rodado con pulso firme y con una fotografía poco atractiva pero sí eficiente para complementarse a todo lo demás, empujando su guión hasta un final donde todo queda atado y bien atado (la reacción de Cyrus al saber la verdad; su última escena). Y sus créditos finales...perfectos.

 La Puntilla: No hacen falta grandes aventuras ni apasionantes batallas para tener historias que merecen la pena ser contadas.
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